¿De qué lado le partes?
Me choca que la gente no tenga inventiva y que sigan patrones sin pensar.
Tomemos por ejemplo un pastel o una gelatina o un pie o una pizza o una mega-empanada de atún con hojaldre; en general, cualquier cosa redonda, generalmente compartible y que tenga que partirse en pedazos triangulares.
Alguien parte su pedazo y guarda el recipiente en el refrigerador, alguien más saca el platillo y parte el suyo, acto seguido devuelve el resto al refrigerador.
Todos van partiendo a la derecha o izquierda de una de las orillas partidas hasta que llega un momento en el que el piso del recipiente es difícil de controlar. Ejemplos de pisos difíciles de controlar: Un plato enorme de vidrio, uno delgadísimo de aluminio, una caja de cartón con todo y tapa.
Pero a pesar de que los problemas aparezcan y sea imposible no utilizar las dos manos para sacar el platillo sin que termine en el suelo, el patrón de corte persiste.
La creatividad se da en otros ámbitos, como en el de incluir “el cuchillo” dentro del recipiente, para evitar tener que sacar todo. O en el de apilar platillos desequilibrados lo que implica un reto tanto para el que apila como para el que busca platillo.
¿Por qué a nadie se le ocurre partir del otro lado para balancear? ¿Será acaso que partir dos veces nos quite el apetito? ¿Por qué no pensar en los demás o en uno mismo para futuras referencias?
Sólo partimos del otro lado cuando nos afecta, cuando queremos evitar un daño, como decapitar al monito de la rosca de reyes. O cuando buscamos un beneficio, como disfrutar de las fresas de una gelatina de frutas.
Recuerdo a mi papá partiendo un queso fresco en finos triángulos y dejarlo en un plato; Era impresionante lo rápido que se terminaba sólo porque estaba partido.
¿Tú de qué lado le partes? ¿Le partes o te esperas a que le partan por ti? ¿Eres de los que opinan cómo partir o con el ejemplo partes?
Es hora de partir. ..
