Algunos hechos tabasqueños

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No habrá un día en que no empape mi ropa en sudor

A pesar de que mi trabajo es de oficina, los cambios de temperatura son abruptos. Donde no tienen “clima” tienen ventilador, normalmente en velocidad “3” pa’ que amarre. Nada más caminar una cuadra significa sudar o empezar a hacerlo. Me traje puras camisas de manga larga porque según esto estaría infestado de mosquitos, pero nada, para lo único que sirven es para agregarle peso a los kilos que pago en la lavandería Delfín. Lo mismo en el depa: Salgo de bañarme de un chorro de agua fría para comenzar a sudar. Mis chanclas se secan de camino del baño a mi cuarto (dos metros a lo sumo) y al abrir la puerta, el clima a 27 grados F de FRÍOS, me reciben.

Tengo tiempo para leer

De perfil de José Agustín, ha sido la opción “al estilo mexicano” para matar el tiempo. Seguramente lo terminaré en estos días, cosa que en Guadalajara con su ritmo de vida tan acelerado, hubiera sido imposible. También ya me eché algunos prólogos e introducciones y biografías con análisis a la edición conmemorativa de Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez, cosa también inaudita: Nunca leo prólogos… vamos, apenas me aviento algunos libros por recomendaciones. Los fines de semana hasta veo tele: partidos de tenis, de golf, fucho, programas viejitos de ClásicoTV, a la Márgara en Telehit, y me eché una película de Jim Carrey: “Dick y Jane. Ladrones de risa” ni tan buena, pero que me recordó al Show de Truman; “Por si no nos vemos luego: Buenos días, buenas tardes y buenas noches.”

La religión está embebida en todos lados

No he ido a la Catedral esa con las torres tan aaaltas altotototas porque cuando he querido ir hay misa y como que no. La vecina es como que supercreyente: Escucha a Jesús en forma de rock, mientras suda y suda al trapear el piso de la entrada del vecino (o sea yo) y también escucha a algún pastor mientras juega o yo-no-sé-qué-hace con su celular. Me recuerda a Ned Flanders… también he visto Los Simpsons, también me recuerda a mi abuelita, escuchar pastores es como el equivalente a algún rosario diario. El pueblo-ciudad está infestado de sectas, yo creo que en sí, todo Villahermosa es muy religiosa y atea a la vez: fui a la Casa de los Azulejos y se nota de qué manera los españoles le metieron lana a la conquista. Como en muchos pueblos del sur de América, se nota como el tiempo no ha pasado tanto, algunas frases como ¡joder! o ¡pa’su madre coño!, siguen vigentes.

El transporte está super chistoso

Combis destartaladas que te cobran 5 pesos, que se meten por todos lados y cuyas rutas no son un número sino que en el vidrio traen letreros con la ruta a seguir: “La Deportiva, Plaza Cristal, Centro x 27, etc.”, Usan el claxon para anunciar que ya llegaron y que la gente las volteé a ver, algunas llevan chafirete que va anunciando a gritos la ruta. La otra son los taxis, que merecen un apartado completo.

Los taxis merecen su propio apartado

Ahí le van las reglas mi joven: Pides la parada a un taxi, pero no te subes. Primero le dices al chófer a dónde vas, porque para esto, muy probablemente el taxi vaya con gente. ¿Cómo? ¿O sea que el taxi es compartido? ¡Así mismo! El chofer determina si “le sale”, si no le sale te dirá: “No me sale”, “No voy para allá” o simplemente te gruñirá en un dialecto imcomprensible y se irá. Incluso puede ir vacío y decidir ¡no subirte! Una vez arriba, como todo está cerca, seguramente te tocará que primero dejen al que ya está arriba. Justo antes de llegar a tu destino, no te emociones porque puede que suba a alguien más. Cuando ya llegaste lo normal es ni preguntar cuánto es: con un “cóbrese” y 15 pesos en la mano, basta para llegar a casi cualquier parte de Villa. El taxi más caro que he pagado fue de 60 pesos, y eso porque era radiotaxi y hablamos para que fueran por nosotros a unas ruinas afuera de Comalcalco y nos regresaran al centro de ese municipio. Da igual si llevas a 1 persona o 2, te cobran 15. Yo si me he sentido como puta rogándoles para que me lleven a La Deportiva, fraccionamiento donde se queda mi compañera.

La comida es de un amplio rango

Me desayuno algo ligero, ni dan ganas de cocinar. Yogur con manzana verde y granola fresona es un buen ejemplo de mi desayuno típico. La comida si algo pesadón, para ni cenar o cenar algo ligerísimo. La verdad es que preferimos que el horario sea de corrido, para de corrido correr al “clima” de nuestros cuartos. Como es ciudad, está llena de lugares buenos y malos para comer. Me ha tocado comer en rangos muy amplios, desde restaurantes finísimos de comida japonesa hasta puestos callejeros que ofrecen 3 dogos x 15.

El trabajo me cayó como anillo al dedo

Dice chavirao que me cayó como anillo al dedo. Mudanza de un blog desde blogspot a wordpress, comprar un dominio, administrar cuentas de correo, diseño gráfico, soporte técnico, asesoría informática. Si quieren darse una vuelta, aestomas es el sitio de la asociación. Los tienen mal acostumbrados, la pregunta recurrente es: “Será posible hacer que…” y mi respuesta es algo así como: “Claro, todo se puede.”

Los paseos son multicolores

Se dan más bien los fines de semana, hemos ido a varios museos, como el de La Venta, con un show de luces en la noche que ilumina piezas como la gran cabeza Olmeca. La reserva natural Yumká, que significa Duende que cuida a los animales; (ooooorale que fumado) Además, visitamos las ruinas de Comalcalco, luego subiré algunas fotos. Otros museos por el centro como La Casa de Los Azulejos, el museo Carlos Pellicer, casonas con óleos por el rumbo de Los Pajaritos, El Faro cuyo nombre no recuerdo, por el Malecón Madrazo, y muchas, ¡muchas! cosas más jaja…

Luego le sigo

…Luego les sigo contando de algunas costumbres y frases célebres… “Todos gritan”, “La vida va lento”, “Ni veo a mi casero” son algunos apartados que abordaré: ya hasta me parecí a Brito de tan extenso…

Sobre el autor

Jos Velasco es desarrollador web y participa en múltiples proyectos culturales. Contáctalo.

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