Minimalismo al pernoctar

Dormir con dos almohadas sobre la cama es incómodo; pues la posible pila jenga tiende a volverse incontrolable. El futuro de una almohada extra no es viable definirlo al dormir. Al dormir a dormir. El minimalismo nos dice que el futuro de una almohada extra está en la basura, ni siquiera en el clóset, en donde por error van los ositos de peluche y las mascotas. Una limpia sábana, sin figuritas de acción con una trama regular; como regular debe ser la hora de dormir. A las 8 o a las 9 o a las 10 o a las 11 o a las hh:00, pero nunca a las 8:34 ni a las 9:32 ni a las 10:11 ni a la hora de la siesta. Subir a la cama los vicios está prohibido. A la cama no la cafeína, ni la nicotina; no el alcohol, ni los tacos Juan. A todos ellos y otros enemigos del sueño, como el ejercicio nocturno no. Un buen baño, música relajante. Luz de velas, ambiente regular, confortable y silenciosa, silenciosa obscuridad. No el trabajo, ni tareas, ni preocupaciones; sí las buenas ventilaciones y algo de ropa (no mucha) para soñar.