sabes
Ya te s bes la salida pues ves desde arriba el trazado. Pero estamos en otro nivel, no basta con salir vivo del laberinto, sino que es necesario hacerlo sin lastimarse. Ya te sa es dónde quedan las espinas, en qué curvas puedes eludir al monstruo, a qué altura dejarte caer al mar desde la ventana sin vitral. Sab s cuántas vueltas hay que dar para que se desactiven las cerraduras. abes cuánto tiempo te quedará después de estrellar el reloj de arena. Tu peso lo sabe , la resistencia de la cuerda que te balanceará y la cantidad de sangre que puedes esparcir antes de que sea demasiada carnada. Lo que no sab s es que yo te perseguiré.
Tweet
Que miedo.